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TEMPORADA JUNIO 2010

TEMPORADA JUNIO 2010
agradecimiento fotografías - Natalia Dintrans natalia@capta.cl

fotografías / Rafael Edwards 2005

COMUNICADO DE PRENSA

El Colectivo de Arte La Vitrina invita al reestreno de

“TOTEM, Concierto Corporal Electroacústico”, dirigida por Exequiel Gómez y Jose Miguel Candela.

Montaje escénico de danza contemporánea y música electroacústica donde los intérpretes invitan a la contemplación visual y auditiva.

Esta obra es un concierto de música electroacústica (música generada por computadores) interpretada por el cuerpo. Puede expresarse también como un montaje escénico de danza contemporánea, pues la interpretación de esta música es realizada por bailarines, que a través de sus movimientos generan el sonido. Esto es posible gracias a un sistema de sensores conectados a un aparato receptor de movimientos, el que envía una señal electrónica a un computador, la que genera finalmente procesos y múltiples variantes sonoras.

La estructura de la obra es de carácter circular, por consecuencia conceptual, tanto la estructura escenográfica se representa mediante el círculo, basada en la cosmogonía del pueblo mapuche representada en el kultrún como también el sostén de la estructura de composición de las escenas y de la música.

Nuestro objetivo, como creadores, es volver a ciertos conceptos fundamentales de la existencia humana. Así como para nuestros pueblos originarios era imposible separar música, danza y ritmo, hemos querido utilizar el TOTEM como motor subjetivo, símbolo e imagen representativa de una etapa de la historia del ser humano, manifestado desde nuestra contemporaneidad, haciendo uso de la tecnología que hemos heredado, bajo el precepto de lo sagrado y lo profano.

Esta obra es el resultado de un largo proceso de creación e investigación que comenzó el año 2002, bajo la dirección de Exequiel Gómez y el aporte de Fundación Andes, que permitió dar el marco teórico de la obra y diseñar el sistema técnico. Y finalmente gracias al financiamiento de FONDART 2005, se realizó el montaje que hoy nuevamente invitamos a compartir en su tercera temporada.


Director / Exequiel Gómez

Compositor musical / José Miguel Candela

Intérpretes / Magnus Rasmussen - Georgia del Campo

Diseñadora escenografía y vestuario / Matilde Videla







ACERCA DEL RITUAL Hombre y mujer - individuo y colectivo

Asumir un territorio, instalarse, construir, es un acto vital para el ser humano como también para el colectivo, la instalación en este espacio nos lleva a la repetición del acto de la Creación o bien a la asimilación del Cosmos...nace el ritual. Bien pueda ser que el hombre en su afán de conectarse con el universo repita en este espacio la Creación misma, su reiteración es una representación con carácter de ritual que consagrará el espacio o lugar a habitar.

La consagración es un acto humano, individual o colectivo que busca la aprobación de él o los seres superiores (primeros antepasados etc...), nos encontramos aquí desde la ofrenda de la naturaleza hasta el sacrificio animal o humano, de lo simbólico a lo concreto, diversas formas de expresiones...del verbo al canto, del gesto a la danza....

Nuestro objetivo, como creadores, es volver a ciertos conceptos fundamentales de la existencia humana. Así como para nuestros pueblos originarios era imposible separar música, danza y rito, hemos querido utilizar el Tótem, como motor subjetivo, símbolo e imagen representativa de una etapa de la historia del ser humano, manifestado desde nuestra contemporaneidad, haciendo uso de la tecnología que hemos heredado, bajo el precepto de lo sagrado y lo profano.

La creación en si del instrumento musical espacializado nos lleva a plantearnos el acto de la representación escénica. Hemos decidido ritualizar aquellos elementos que nos hemos encontrado en la investigación y experimentación de este proyecto. Es ante todo fundamental reconocernos en torno al elemento que nos une.

El tótem, más allá de lo novedoso, de lo parafernalio y ciertos tipos de artificios, que estamos acostumbrados a observar cuando se aborda el trabajo con elementos tecnológicos en las artes escénicas, Tótem, concierto corporal electroacústico, es en sí el posesionamiento de un territorio con todo los rituales que esto conlleva, hemos querido huir de la estrecha relación entre música y danza a que nuestra sociedad nos ha llevado a consumir, buscamos adentrarnos en la contemplación del sonido y del movimiento, haciéndonos cargo de un terreno sagrado, de un tiempo no vertiginoso en un paisaje visual
El proceso de instalación, construcción y puesta en escena de este proyecto tiene en la representación conceptos del imaginario colectivo de las personas que han participado en este.

De aquellos conceptos e ideas que como seres contemporáneos nos hemos planteado y forman parte de la coreografía y música, nos encontramos con el Hombre, la mujer, la respiración, la voz, el agua, el fuego, el individuo, el colectivo, el aire, la tierra, el arroz, la piel etc. entre otros. De estos conceptos tomamos su forma, color, olor, textura y sonido, son estos los elementos que forman el sostén ritual de nuestro trabajo, de cómo nos relacionamos con estos, de cómo los asumimos en este sociedad contemporánea que, sabemos ha ido desacralizando los espacios lentamente a través de la historia del hombre.
Técnicamente hablando el sistema utilizado en Tótem, está basado en detectar el movimiento de los bailarines a través de sus sombras. En el escenario hay sensores de luz de tal forma que cada vez que un intérprete impide que la luz llegue plenamente a los sensores, éstos generan una señal que es enviada hacia la unidad central del aparato receptor de movimientos, la cual recoge el estado de cada sensor y lo convierte en un sonido, el que a su vez será procesado en vivo, por un computador, a través del programa MAX/MSP dando una infinidad de nuevos sonidos.

Cuando comenzamos a abordar el estudio de este proyecto nuestro pensamiento evidenciaba un sentido racional en su lenguaje corporal, que fue cambiando en la medida que nos fuimos adentrando en la significancia del ritual y el valor del movimiento en este. Nos resultó entonces, realmente difícil poder salir de la forma convencional de coreografiar en base a motivos, frases, o situaciones musicales, ligadas más que nada solo al ritmo. El aporte del lenguaje corporal de Tótem esta al servicio de la unidad de la obra, en este sentido no esperemos encontrar emoción ni una lectura cronológica de algún acontecimiento. Este aporte se traduce en la contemplación de los movimientos y de la comunicación de dos cuerpos en escena que vivencian un ritual, aquí, es donde cobra importancia la improvisación y la comunión de los interpretes, de cómo como resuelven mediante sus movimientos, la información de un cuerpo a otro, de cómo se conectan con el espacio sonoro y como se hacen cargo del paisaje visual.

La obra presenta una estructura natural y cíclica de las cuatro estaciones, estos elementos son el eje de cada escena (que nosotros llamamos rituales) son independientes entre sí lo que facilita la propuesta aleatoria.
La estructura de la obra es de carácter circular, por consecuencia conceptual, tanto la estructura escenográfica se representa mediante el circulo, basada en la cosmogonía del pueblo mapuche representada en el kultrun como también el sostén de la estructura de composición de las escenas y de la música.

Escenas de la obra

_ Invierno
Transición Música
_Primavera
Transición de intérpretes
_Verano
Transición Música
_Otoño


DESCRIPCIÓN

En un principio el espacio vacío, solo el paisaje visual que espera ser habitado, puro, sin intervención del hombre, sin marcas en la tierra, tan solo grietas que se conforman por los elementos que la naturaleza nos otorga.

INVIERNO

Hombre y mujer, horizontal y vertical, distantes y quietos, pero palpitantes y nacientes, solo el aire en el espacio, colmando a estos primeros habitantes, el impulso vital, que inicia el movimiento y el sonido. El espacio iluminado tenuemente desde la tierra hacia el cielo, semi oscuridad, Junto con el movimiento en extendido se inicia el canto, la dualidad se hace presente en danza y música. Los habitantes comienzan a trazar un lento camino de búsqueda, de habitar el lugar del otro, marcando el paso, la huella aparece, la respiración crece y los brazos se extienden demarcando la conexión de la tierra con el cielo. Cuerpos cruzando el umbral de la certeza de un paso frontal a la incertidumbre del atrás conjugando a la percepción del otro para cerrar el traslado enfrentándose y mirando la huella desde la otra orilla.

PRIMAVERA

Un temblor sacude la tierra, emanado desde el cuerpo mismo y de la sonoridad circundante, la luz se hace presente esta vez no tan tímida, señalando cuatro elementos, los cuerpos dibujan un circulo en el espacio buscando la conexión entre sonido, movimiento y elemento (aire - tierra – agua - fuego) asumiendo la materia corpórea de cada uno de ellos , indistintamente hasta encontrarse en el peso de uno a otro para despegar de la tierra al cielo, volviendo a separarse para diluirse en el sonido del agua y encontrase en quietud en el centro del universo.


VERANO

Los sonidos emanan de la naturaleza del paisaje visual, la textura se hace presente, y los cuerpos se buscan desprendiéndose de lo que los envuelve, Un radio de luz potente envuelve también el espacio, y los cuerpos se mueven iniciando el ritual de la búsqueda, y el viaje cósmico, piel con piel dibujándose mutuamente, para separarse, insertándose en un viaje que alterara los sentidos en un eterno girar. Vuelve la quietud y el hombre y la mujer buscan la comunión de movimientos, un solo movimiento, común de diálogo respirado de certeza de acción, la armonía se hace presente en la simpleza gestual, un estado de pureza que cerrará en una esfera contenida en sus manos.

OTOÑO

Decae la luz, decae el nivel vertical, la tierra atrae los cuerpos que otorgan su peso a la gravedad, queriendo resaltar con pequeños acentos la idea de negarse a la entrega, al sepulcro, al cansancio, o a la muerte, la tierra se mueve y se desparrama en diversas direcciones. Los sonidos se acentúan filosos y tajantes , premura que acecha, buscando en el movimiento como llegar a la quietud inicial, el hombre y la mujer retornan a su útero, su lugar de comienzo , no sin antes reafirmar la circularidad que los a envuelto en todo este viaje. Llega la calma la penitencia se hace presente y el sonido se torna un llamado, llueve, llueve sobre los cuerpos, sobre la tierra.


El proceso de investigación y creación, encabezado por Exequiel Gómez, fue llevado a cabo gracias al aporte de Fundación Andes (2002). El montaje fue financiado por el Fondo de las Artes y la Cultura FONDART 2005. Este momento nos encontramos abocados a la difusión de Tótem tanto en su concepto coreográfico como musical.

ANTECEDENTES CURRICULARES

Director _Exequiel Gómez Acuña


Profesor de Educación Musical, titulado en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación. Actualmente cursa el Magíster en Educación y Cultura mención Currículo e Innovación Didáctica en la Universidad Arcis. Realiza estudios de Danza en el Centro de Danza Espiral. Entre los años 1995 y 1999 forma parte como intérprete, coreógrafo y Coordinador del Grupo Espiral, dirigido por el connotado coreógrafo chileno Patricio Bunster. Ha creado piezas coreográficas como “Granizada”, “Óleo”, “Invitación”, “Cuatro momentos”, “Tótem, Concierto Corporal Electroacústico”, y sus obras se han presentado en diversos lugares de Chile y festivales de países como Argentina, Cuba y Uruguay. Durante 1998 fue becado por la Fundación Andes y el Instituto Chileno-norteamericano de Cultura para realizar una residencia como coreógrafo e intérprete en el American Dance Festival, sede Neuquén Argentina. Integra el Colectivo de Arte la Vitrina desde su fundación el año 2001, donde participa como intérprete en diversos montajes como: Hombres en Círculo durante el Hechizo del Tiempo, Chacabuco, Carne de Cañón entre otros, junto al Colectivo enmarcado en la gestión independiente, participa en diversos circuitos de difusión de la danza contemporánea a nivel nacional e internacional (Argentina-México). El año 2001 publica el libro “Gabriela Pizarro y su andar en el folklore chileno” proyecto adjudicado por FONDART. Durante el 2002 fue becado por la Fundación Andes para una investigación con medios tecnológicos en danza, el año 2005 gana FONDART para la realización del montaje “Tótem, Concierto Corporal Electroacústico”. El año 2007 se adjudica un proyecto de investigación metodológica para adultos con discapacidad visual, FONADIS. A partir del año 2008 se desempeña como Asesor Artístico de la Fundación Víctor Jara. Actualmente es docente de la cátedra de Expresión Rítmico Musical del Departamento de Educación Musical de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación y de la Cátedra de Música, de la Carrera de Pedagogía en Danza de la Universidad ARCIS, en donde además se desempeña como Coordinador Académico.


Compositor_José Miguel Candela

José Miguel Candela nació en Santiago de Chile en 1968. Es Licenciado en Música de la Universidad de Chile. Estudió en diversos cursos de composición y análisis con el maestro Gustavo Becerra-Schmidt, a quien considera su formador. Como compositor ha realizado obras para cine, teatro, y para danza contemporánea (principalmente para el Colectivo de Arte La Vitrina) También ha compuesto obras no funcionales, destacándose en el área de la música electroacústica. En 2000 es premiado con la beca Fundación Andes para componer su proyecto "cuatro movimientos sinfónicos de carácter indigenista", de los cuales uno, “Machaq Mara (dedicado a la cultura aymara)”, es seleccionado y estrenado en el año 2002 por la Orquesta Sinfónica de Chile. En 2003, gracias a la beca UNESCO- ASCHBERG, realizó una residencia en el Virginia Center for Creative Arts (EE.UU.). En 2007, gracias a una beca otorgada por el Ministerio de Cultura Español, realiza una residencia en el LIEM – CDMC (Madrid, España). Ha editado hasta la fecha 2 cds-obras : “TTK – 81 micropiezas para saxofón y electroacústica” con Miguel Villafruela (2008), y “Ciclo Electroacústico Salvador Allende Gossens” (2009). Su música se ha tocado en Chile y en diversas partes de América y Europa, y ha sido editada en varios cds compilatorios tanto en Chile como en el extranjero. Participó por 13 años en el grupo de rock experimental “Cangrejo”, banda que fundó junto a otros músicos en 1992. Fue coordinador de la Comunidad Electroacústica de Chile, organización que fundara junto a otros compositores en el año 2002. Fue fundador y organizador durante 6 años del Festival Internacional de Música Electroacústica de Santiago de Chile, “Ai-maako”. Actualmente se desempeña como profesor de composición en la Escuela de Música de la Universidad ARCIS, como compositor miembro del Colectivo de Arte La Vitrina, y como compositor e intérprete del power trio "Desde Otro Siglo" (rock de protesta).

FICHA TÉCNICA

Tótem, es un espectáculo autónomo y cuenta con toda la ficha técnica necesaria para funciones dentro del país. Fuera de Chile sólo aportamos con lo marcado con asterisco (٭).

Equipo técnico: 6 personas ( director coreográfico, director musical, dos intérpretes, productor y técnico )

Duración del Montaje_35 minutos aprox.

Espacio Escénico

Pueden utilizarse lugares cerrados o abiertos, que cuenten con una instalación eléctrica trifásica.
El montaje es circular, por lo tanto, debe ir al centro del público, y éste alrededor de los bailarines.
Es una obra íntima, para un máximo de 100 espectadores.
Dimensiones aproximadas: 16 mts. x 10 mts., en una superficie plana. También puede utilizarse un espacio tipo “anfiteatro griego”, considerando que el círculo central debe tener mínimo 9 mts. de diámetro.


Escenografía

- Piso o linóleo de danza circular de 7 mts de
diámetro.Color metálico. (*)
- 600 Kg de arroz blanco.
- 8 sensores de luz con 15 mts de extensión. (*)
- 8 portasensores de fierro. (*)
- 30 cojines cuadrados de 50 x 50 cms. Color rojo o burdeo.
- 30 pisos metálicos circulares. Color negro.
- 40 pisos o sillas.
-Roldanas, alambre, hilo negro resistente. (٭)
- Huincha para fijar (2 rollos).
- Implementos para almacenar el arroz.

Iluminación

- Parrilla de luces circular. Forma rúnica. (٭)
- Dos power de seis canales, 2.000 watts por canal.
- Mesa de iluminación de 12 canales.
- Conexiones de cable DMX entre los power y de éstos a la mesa.
- 14 par 38.
- 5 par 56.
- 2 elipsoidales de 36º.
- Filtros color ámbar (8), color celeste (2).


Sonido

- 1 Mac G4 portátil, cargado con software MAX/MSP,
y tarjeta de audio profesional. (*)
- 1 Unidad receptora de sensores y convertor midi. (*)
- 1 Micrófono de condensador Audio Técnica AT4050/CM5 o similar.
- 1 Micrófono Shure SM-58 o similar
- 1 Pedestal de micrófono (*)
- 1 Consola BEHRINGER UB1204-PRO MIXER 12CH o similar
- 2 Parlantes auto-amplificados RCF 300A (300 watts) o similar
- 2 Pedestales para parlantes
- 50 mts. de cable canon-canon.

Transporte

Las necesidades del transporte del elenco es un mini bus o una van.
Para el traslado de escenografía, vestuario, utilería, iluminación y sonido es necesario
un camión (pequeño).

Montaje y Desmontaje

Los tiempos requeridos para montaje, desmontaje, marcar escenario y prueba de iluminación y sonido es necesario un día por cada uno.






PRENSA Y COMENTARIOS

Noticias UARCIS - Reestrenan TOTEM obra de profesores Universidad Arcis

Revista Estoy.cl - junio 2010

La Maga - Cartelera Cultural - junio 2010







...quizás olvidé,
el sonido del granizo...,
y el silencio de la noche...
...quizás mi cuerpo rodó en desesperación...
el descanso del tiempo cubre mi rostro

la tierra se mueve ,
la tierra explota,
arrastra con tu vida y mi vida hacia otros cielos...
nos entregamos al silencio,
confiando en la mirada...
... quizás olvidé el circulo,
y el amor a mi tierra...

el peso del cuerpo,
el rostro enterrado,
el respiro del alma,
el grito de guerra,
el color del alimento,
la nobleza del arroz...

¿Estás ahí? ... La idea no muere....................................


Teresa Alcaíno
Bailarina, coreógrafa, docente de danza

Junio 2010




TOTEM
Gonzalo Hurtado
Profesor de Antropología Cultural Universidad ARCIS
Junio 2010


Espejo circular que contiene, bajo el signo del Meli Wixan Mapu (las cuatro porciones del cielo), el sustento de la vida de los humanos: el cereal. Sustento universal, básico: para todos. Ahí se encuentran las condiciones para que los seres que lo habitan se reproduzcan, y así la vida continúe. Ahí, los cuerpos se enfrentan en su ligereza, en su vigilia, en su aletargamiento; ritualizando la aproximación. Siguiendo el flujo del espacio, lo van dibujando, advirtiendo, creando su propia música. Mas, en el silencio y en la oscuridad de su diferenciación se pierden, se enajenan en las ansias de la acumulación particular; alejándose, configurándose como opuestos. Ya no en su complementariedad sino habitando cada uno en su abismo; desdibujando el signo que señala su comunión. Se abandonan.






Tótem, Concierto Corporal Electroacústico
Por
Carlos Pérez Soto / 2006
Profesor de Historia de la Danza
Universidad de Arte y Ciencias Sociales ARCIS


La mayor parte de las personas llegan hoy al arte de la danza, como espectadores, bailarines o nuevos coreógrafos, con un imaginario coreográfico gruesamente formateado por los ritmos y las energías desplegadas en la danza que se muestra en la televisión. La programación de espectáculos, el video clip, la práctica del baile promovida por la industria discográfica, muestran e imprimen hábitos corporales de alta energía, centrados en la muscularidad y en el ritmo simple, con un énfasis igualmente simple en la simetría visual y, por cierto, centrados en el magno esfuerzo de la enajenación. La mirada del espectador que no es inocente, las expectativas de ser visibles en los intérpretes que no tienen nada de pureza, las angustias de los coreógrafos por conectarse con espectadores que no tienen una educación artística demasiado refinada, están atravesadas por este nuevo ambiente educacional omnipresente y ominoso, que nos ayuda a tolerar el stress y la sobre explotación.

En este contexto el arte de la danza se ve frecuentemente agobiado por un cierto sobre entendido, por todo un mundo de demandas implícitas que constriñen los atrevimientos de los creadores más auténticos. Y es frente a ese ámbito de demandas que Tótem, de Marini, Gómez y Candela, resulta una obra extraordinaria e interesante. Son extraordinarias sus valentías, son interesantes sus proposiciones.
Se trata de una obra cargada de ritualidad, de un rodeo permanente en torno al ámbito de lo sagrado, ante espectadores que perdieron ya todo contacto con la experiencia de lo ritual. Llena de símbolos trascendentes (aire, agua, tierra, fuego) en un entorno en que el universo simbólico está colonizado por i-pods, celulares y televisores de alta definición. Una obra que remite a los orígenes en una sociedad que quiere olvidar a toda costa, que fomenta el olvido.

En términos coreográficos esto se traduce en el trabajo con la lentitud, con el detalle, en el cuidado con que se trabaja cada movimiento y cada secuencia. Cuestiones que en la danza actual no son comunes, y que implica un gran desafío para el espectador promedio. La calidad interpretativa de Daniela Marini y Exequiel Gómez logra llevar adelante una tarea nada fácil: hacer que el espectador se concentre precisamente en el movimiento, que es lo propio de la danza, poniendo en el movimiento mismo, más ritual que emotivo, sin narrativa, sin pretensión de relato, los contenidos de la obra.

La gran proposición de la obra, sin embargo, es la combinación de éste ánimo ritual, de este trabajo con el cuidado corporal y el detalle subjetivo, con la tecnología acústica más sofisticada. Sensores ópticos repartidos en torno a la escena permiten que los bailarines desencadenen o interrumpan secuencias de sonido pregrabadas que a su vez son trabajadas en tiempo real por José Miguel Candela desde un computador dotado de un complejo software de tratamiento acústico. A la vez los orígenes y el presente más sofisticado, a un mismo tiempo y paso a paso la complejidad subjetiva y la complicación electrónica.

La puesta en escena de Matilde Videla, cientos de kilos de arroz que figuran las arenas en que se podría haber desarrollado la vida cotidiana de pueblos costeros ancestrales, hace que la tecnología a penas se vea (los sensores distribuidos de manera minimalista, sin alarde, los computadores fuera de la escena) y, sin embargo, esté presente a cada momento. Parte de las inquietudes del público se producen justamente en esta hábil combinación: ya está advertido de la sofisticación tecnológica de lo que verá, pero lo que ve de hecho son cuerpos moviéndose sabiamente, “arenas” ancestrales, símbolos de culturas idas, sonidos que remiten a la concentración, a la lentitud meditativa que el ritual desplegado requiere.


Es por estas valentías, por el proponer una escena y un estilo de movimientos no habitual, una combinación de elementos dispuestos de maneras inesperadas, que Tótem, junto con su cálida belleza, resulta profundamente educativa. Educa al espectador en la recuperación de sus propios orígenes, de su propia lentitud. Educa al público promedio para ver danza y concentrarse en sus valores propios, en el flujo, en la energía desplegada de manera cuidadosa, en el detalle. Educa a nuestro imaginario que liga invariablemente alta tecnología con violencia en un uso sabio, subjetivo, de la técnica, usando la más alta sofisticación sin estridencia.
Una obra interesante, que hay que ver más de una vez para experimentarla en toda su complejidad. Una proposición creativa y audaz, que puede resultar algo desconcertante a primera vista para el espectador común, pero que logra ganar al público a fuerza de ingenio, consistencia y, sobre todo, una conmovedora e insistente belleza, llena del misterio elemental que caracteriza siempre a lo simplemente bello.